Que yo sepa nadie ha criticado a Tomás ni por su trabajo, ni por su carrera, ni por su
coche, ni por su capital, y sólo he visto algunas criticas personales que no se deberían hacer, como la de la barra del
bar, que supongo que va por él.
Tampoco creo que se hable de él por envidia, aunque no me cabe duda de que habrá alguien que lo envidie por todas esas cosas, igual que él envidiará a otros por otras cosas, todos envidiamos a alguien, a veces hasta sanamente, por un trabajo bien hecho, por la
... (ver texto completo)