Una cosa es criticar, otra cosa es tener una obsesión.
Una cosa es tener anchura de miras, otra cosa es tener visión de
tunel.
Una cosa es opinar, otra cosa es ofender. Se puede escribir una opinión, pero no se puede generalizar a todo un
pueblo, ya sea para criticar algo como si todo el pueblo vecino estuviera implicado en ello, ya sea para hacerlo en nombre de todo el pueblo de Villanueva. Las opiniones son de cada uno.
Una cosa es discrepar y otra es que por discrepar te tachen de autócrata
... (ver texto completo)