Veo en este foro mucho fanatismo. El fanatismo por los colores políticos es similar al que se da por los equipos de fútbol. Gente, a menudo descerebrada, llega a insultar y a enemistarse con un vecino por el simple hecho de ser de otro equipo. En la política pasa igual. Un fanático no puede reconocer los errores de "su" partido, y mucho menos reconocer los méritos del rival. Los extremos no son saludables. Este gobierno está, como todos, acertando en unas cosas y necesita mejorar en otras. Lo que ... (ver texto completo)