Hola soy Jaimito, veo que poco a poco os vais aproximando a mí, mejor dicho, a mi manera de entender la vida, con gracia y optimismo.
Paco, haces bien en aprovechar los días que te quedan aquí en nuestro pueblo, aunque con nosotros, si quieres, también estarás y deberás de hacer acto de presencia en este foro a menudo, porque sino, a esto le faltará una pata y tenemos que intentar que no decaiga, y menos ahora, que estás aforando tu lado más divertido, aunque sea a costa de tu mula, esa mula, que según estos, está equipada con los últimas tecnologías, igual que los más deseados automóviles de última generación, pero con una pequeña ventaja, que además se ríe.
Pues relacionado con estos coches tan sofisticados, mira lo que le pasó a un amiguete mío que se compró uno de ellos.
Nada más comprarlo se marchó de viaje para conocer hasta el último rincón de nuestra España. Un día llegó a un pueblecito mas pequeño que este nuestro y mira por donde, al coche se le ocurre averiarse allí. Tras varias pesquisas, entra en el bar del pueblo y pregunta si allí hay algún mecánico o persona que sepa algo de mecánica que le pueda ayudar. Un hombre con la barba de varios días, con gorra un poco torcida, una colilla de celtas largos entre la comisura de los labios y a medio de una partida de dominó, se levanta y le dice: Al final de la calle vive Atanasio, quizás él, sea la única persona que le puede ayudar, ya que conoce algo el oficio porque se dedica a reparar mecheros y encendedores de todas clases.
Mi amigo se pone en movimiento y con la ayuda de otras dos personas consiguen llevar el coche hasta la presencia de Atanasio, éste, nada más ver el coche, dice, abra el capó, tras visionar todo el amasijo de cables, tuberías y demás elementos ajenos a su conocimiento, pregunta: ¿Tiene gasolina?, mi amigo responde: hombre claro, está lleno hasta la boca, ...pues entonces la avería va a ser de la piedra.
¿Que os parece?, eso por tanta tecnología, es mejor tu mula, con un poco de paja, cebada y cuatro herraduras de la marca michelín, están todas las averías prevenidas.
Otra vivencia real muy cercana a mí y que os cuento junto con un saludo para todos de vuestro amigo JAIMITO.
Paco, haces bien en aprovechar los días que te quedan aquí en nuestro pueblo, aunque con nosotros, si quieres, también estarás y deberás de hacer acto de presencia en este foro a menudo, porque sino, a esto le faltará una pata y tenemos que intentar que no decaiga, y menos ahora, que estás aforando tu lado más divertido, aunque sea a costa de tu mula, esa mula, que según estos, está equipada con los últimas tecnologías, igual que los más deseados automóviles de última generación, pero con una pequeña ventaja, que además se ríe.
Pues relacionado con estos coches tan sofisticados, mira lo que le pasó a un amiguete mío que se compró uno de ellos.
Nada más comprarlo se marchó de viaje para conocer hasta el último rincón de nuestra España. Un día llegó a un pueblecito mas pequeño que este nuestro y mira por donde, al coche se le ocurre averiarse allí. Tras varias pesquisas, entra en el bar del pueblo y pregunta si allí hay algún mecánico o persona que sepa algo de mecánica que le pueda ayudar. Un hombre con la barba de varios días, con gorra un poco torcida, una colilla de celtas largos entre la comisura de los labios y a medio de una partida de dominó, se levanta y le dice: Al final de la calle vive Atanasio, quizás él, sea la única persona que le puede ayudar, ya que conoce algo el oficio porque se dedica a reparar mecheros y encendedores de todas clases.
Mi amigo se pone en movimiento y con la ayuda de otras dos personas consiguen llevar el coche hasta la presencia de Atanasio, éste, nada más ver el coche, dice, abra el capó, tras visionar todo el amasijo de cables, tuberías y demás elementos ajenos a su conocimiento, pregunta: ¿Tiene gasolina?, mi amigo responde: hombre claro, está lleno hasta la boca, ...pues entonces la avería va a ser de la piedra.
¿Que os parece?, eso por tanta tecnología, es mejor tu mula, con un poco de paja, cebada y cuatro herraduras de la marca michelín, están todas las averías prevenidas.
Otra vivencia real muy cercana a mí y que os cuento junto con un saludo para todos de vuestro amigo JAIMITO.