SABIOTE: Tras la comida, reiniciamos la marcha. . . . . A...

Tras la comida, reiniciamos la marcha. . . . .

A medida que recorría vagones me iba encontrando con gente más normal, o al menos, gente más acorde con mi forma de ser, todos llevaban distinto equipaje, pero hablaban un lenguaje universal que todos entendíamos, era otra dinámica distinta y otra manera de concebir y caminar por un foro.

Una persona que viajaba en el asiento frente al mío, al levantarse, se le cayó un libro, al que yo me apresuré a recogerle, era un diccionario que en su contraportada llevaba serigrafiadas las palabras: Educación y Respeto. Le pregunté qué significaba, me dijo, El diccionario es para consultarlo cuando la persona con quién estás dialogando te ofrece la oportunidad de emplearlo para poder entenderlo, lo importante es que no suceda. Las palabras serigrafiadas, son mi medio de locomoción para andar por la vida, si las empleas adecuadamente, a veces, pueden sustituir al dinero.

De repente esta persona se levanta y se sitúa junto a la puerta, impidiendo el paso a dos personas que querían bajarse en una estación que para él, era una estación equivocada, quedaron los tres junto a la puerta conversando, no sé si llegó a convencerles, ni la explicación que les dio, pero lo que pasó, es que no bajó ninguno. Cada uno volvió a su asiento, a excepción de esta persona que se quedó apoyado en la puerta. No sé si en un “bache de vías” o porque alguien apretó el botón, la puerta se abrió inesperadamente y esta persona cayó, y aunque se quedó agarrada al asidero de la puerta, nadie nos molestamos en tenderle la mano para volverlo a subir, y lo peor, es que nadie mostramos el menor interés por saber de sus lesiones, si había sido atendido sanitariamente y si se había bajado en la estación adecuada a su destino.

¡Qué curioso, le sucedió, justo lo que él había evitado anteriormente!. Antes de esto, me había contado que viajaba a su pueblo, al que tanto añoraba, pretendía construir una fuente o algo así, y abrirlo al mundo de los Sabioteños esparcidos por España, Desde entonces, nada más se habló de este viajero en este viaje.

Otro alto para beber agua y hacer pis. . . . .