A la comisión de festejos le diría y le digo que las vallas dan muy mala imagen y creo que seria lo contrario respecto a la seguridad de las personas que en la verbena están.
Yo también soy de muy lejos y la verdad que siempre voy con amistades por aquellos pueblos y sobre todo para las ferias de Quesada, al no estar el vallado siempre tienes la opción de estar un rato y marcharte o estar toda la noche, pero no se puede pagar una entrada y marcharte a la media hora, aunque el grupo sea muy bueno, hay que darle la opción a la gente de hacer lo que le apetece sin tener por que pagar una tasa y el mirar tras los barrotes de hierro es antiestético y ordinario.
Hoy en día el dinero de verbenas y locales se suele sacar de las consumiciones, siempre y cuando haya una buena gama y calidad en las copas y cócteles, donde poder elegir, y poner mas barras de bar y que los camareros tengan mas cuidado al servir, habeces parece la barra una piscina y es que con las prisas y la falta de profesionalidad de los camareros derraman mas fuera de la copa que dentro, habeces te ponen empapado y ni te dicen "¡lo siento!".
La verdad que fuimos una vez a la verbena y ya no hemos ido mas, la feria es estupenda los bares y discobars también pero la verbena la verdad que no gusta ir, entre la vallas el estres de los camareros acompañado del mal servicio, pides un rioja y te ponen un don simón y si es que lo tienen y luego el sentirte cercado por una valla da pánico, el estar la verbena a tope de gente y la entrada congestionada, la verdad que da miedo si sucediese algo de pronto.
Esta es mi opinión respecto a la verbena y nosotros seguiremos yendo a Quesada porque es preciosa junto a su buena gente.
Hay una fiesta que hacen al lado de un restaurante que se llama Casa Luciano siempre suelo ir, no hay vallas y todo el mundo se lo pasa bien, esa es la verbena que me gusta de Quesada, esa es mi opinión y junto a ella la opinión de todas las personas que he llevado a la fiesta de la Magdalena.
Barcelona.
Yo también soy de muy lejos y la verdad que siempre voy con amistades por aquellos pueblos y sobre todo para las ferias de Quesada, al no estar el vallado siempre tienes la opción de estar un rato y marcharte o estar toda la noche, pero no se puede pagar una entrada y marcharte a la media hora, aunque el grupo sea muy bueno, hay que darle la opción a la gente de hacer lo que le apetece sin tener por que pagar una tasa y el mirar tras los barrotes de hierro es antiestético y ordinario.
Hoy en día el dinero de verbenas y locales se suele sacar de las consumiciones, siempre y cuando haya una buena gama y calidad en las copas y cócteles, donde poder elegir, y poner mas barras de bar y que los camareros tengan mas cuidado al servir, habeces parece la barra una piscina y es que con las prisas y la falta de profesionalidad de los camareros derraman mas fuera de la copa que dentro, habeces te ponen empapado y ni te dicen "¡lo siento!".
La verdad que fuimos una vez a la verbena y ya no hemos ido mas, la feria es estupenda los bares y discobars también pero la verbena la verdad que no gusta ir, entre la vallas el estres de los camareros acompañado del mal servicio, pides un rioja y te ponen un don simón y si es que lo tienen y luego el sentirte cercado por una valla da pánico, el estar la verbena a tope de gente y la entrada congestionada, la verdad que da miedo si sucediese algo de pronto.
Esta es mi opinión respecto a la verbena y nosotros seguiremos yendo a Quesada porque es preciosa junto a su buena gente.
Hay una fiesta que hacen al lado de un restaurante que se llama Casa Luciano siempre suelo ir, no hay vallas y todo el mundo se lo pasa bien, esa es la verbena que me gusta de Quesada, esa es mi opinión y junto a ella la opinión de todas las personas que he llevado a la fiesta de la Magdalena.
Barcelona.