FABULA.
La hormiga trabaja a brazo partido todo el
verano bajo un calor aplastante. Construye su
casa y se aprovisiona de víveres para el
invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo,
bailando y jugando. Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la
primavera. La cigarra tiritando, sin
comida y sin cobijo, muere de frío.
Esopo.
reymomo@hotmail. es