Yo he recorrido todas las modalidades menos el botellón. Ahí he llegado demasiado tarde. Mi salud ya no lo aguantaría.
Cuando era cría me pasaba como a Cigarrito, que me intentaba colar en los
bailes de las mocicas y mocicos, pero no me dejaban y en cuanto me veían iba a la
calle. Aquellos bailes de pasodobles (palante y patrás) con acordeón, por supuesto y con carabina.
Luego cogí la época de los guateques en
casas particulares, generalmente de algún
amigo, aprovechando la ausencia de los
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