No se trata de multicefalia. Se trata de independencia. De impulso político desde de la sociedad real, no de la tiranocracia partidista. Se trata de hacer política en su más puro estado: la ciudad, el pueblo. Y la política en su más puro estado, en nuestra cultura occidental, es la democracia de los ciudadanos LIBRES, que toman la responsabilidad de su propia comunidad y trabajan en consecuencia. Los políticos profesionales no dan la talla que requiere el momento que vivimos. Por eso no resuelven ... (ver texto completo)