Esto va dedicado para toda esa gente que va en
carretera con ilusión de pasar un buen día. Así iba aquél día Boby con
amigos de Valdepeñas y
Castillo de Locubín y todo se trunco. Espero que esos amigos algún día hablen la verdad y los demás podamos descansar, ya que él donde esté nos seguirá dando fuerzas a toda la gente que lo queremos.
Gracias Boby por ser como has sido, gracias por tu eterna sonrisa.
Un saludo a todos los Valdepeñeros.