No entiendo por qué te pones colorado. Siento mucho no haberme acordado en su momento y espero me perdones. Tu nombre era también el de un tio mío al que yo queria mucho.
Estás más que perdonada, María. Era muy buen amigo de mis padres tu tío. Lo de ponerme colorado es porque me da un poco de vergüenza lo de los seudónimos.