Familiares mios cayeron defendiendo el
Santuario y sus propias vidas frente a grupos de milicianos que efectivamente ya habian hecho estragos en la provincia de
Jaen asesinando a sacerdotes, religiosas-os, falangistas, militantes y simpatizantes de la derecha, personas cuyo único delito era pertenecer a una clase socioeconómica alta o média y en definitiva quienes aquellos analfabetos carniceros incendiarios y profanadores de
iglesias se les ocurria. No reabramos viejas heridas, me consta que en
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