Sí, Ramona, a todos nos hierve la sangre ante tanta injusticia y tanto sinvergonzonerío. En los años que tengo no había visto tanta gente pidiendo por necesidad. Esta mañana mismo delante de la verdulería había una mujer
joven con un niño pequeño pidiendo que alguien le comprara unas patatas, que no tenía que dar de
comer a sus hijos. Como es natural le he preparado una bolsa con unas pocas cosas. Otras mujeres también le han dado cosas. No pedía dinero, pedía
comida. Cáritas está desbordada, y
Cruz ... (ver texto completo)