Una institución catalana de caridad, jamás había recibido ni una sola donación por parte de uno de los abogados más ricos de la colectividad
catalana de la localidad.
Un día, el director de la institución decidió ir personalmente a hablar con el
abogado, acerca de este asunto.
- Pues, verá..., quería hacerle notar, si me lo permite y con todo el respeto que su persona
me merece, que, según nuestros datos, nos consta que usted gana más de
tres millones de euros al año y nunca nos ha donado
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