Cuando todos nos concienciemos del tesoro cultural que tenemos en nuestras manos y sepamos valorarlo en su justa medida, adoptando las medidas necesarias, y apoyando esas medidas,
Santo Tomé será otra cosa muy diferente a lo que es ahora.
Ya basta de insensibilidad y de menospreciar la cultura y la
historia de un
pueblo, empezando por sus propios habitantes.
(No todos afortunadamente).
Hay que sentir más lo nuestro, hay que rescatarlo, identificarlo y decir a todos, esto es nuestro.
Por lo tanto
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