En mi humilde opinión, pienso que al cura no tiene que recriminarsele nada. Todos estos comentarios son de gente que antes estaba acostumbrada a mangonear como le daba la gana en la iglesia, sin hacer caso al hecho de que debería ser un lugar para todo el mundo. Yo no soy creyente, pero por esta misma razón veo las cosas desde fuera y objetivamente, la iglesia y sus bienes no son el patrimonio de esta gente, y las joyas historicas como puedan ser los libros parroquiales, deben estar cuidados y controlados. ... (ver texto completo)