Y sigue lloviendo. La tarde está triste y gris. No apetece para nada salir de casa, a no ser que sea muy necesario, porque además hace frío.
Martinico, la primera vez que yo fui a Holanda fue en el año 80. Recuerdo que me impresionó mucho el ambiente de libertad que yo veía y las cosas que nos contaban los guías. Amsterdam me encantó. Yo la veía una ciudad muy viva y muy tolerante. La Haya y Rotterdam no me atrajeron tanto, sobre todo La Haya, que la vi como una ciudad desierta y fría a pesar de ser verano. Entonces pensé que si alguna vez tenía que irme de España me gustaría irme a Holanda. Después he ido otras dos veces y ya no me ha entusiasmado tanto, y eso que siempre he ido en verano. No sé qué impresión me habría llevado si hubiera ido en invierno. Supongo que tristeza y frío, y las calles desiertas no me habrían gustado.
Comprendo a todas esas personas que se vienen al sur buscando el calor y el sol.
El tema de los cementerios sin tapias y en medio de las ciudades es bastante frecuente en esos países. Ellos los ven como jardines, pero para nosotros que tenemos otro concepto de la muerte, no dejan de ser cementerios.
Los motivos por los que nos movemos a algún lugar son los que consideramos importantes en ese momento. A lo mejor, con el paso del tiempo, cambiamos de opinión, pero en el momento que tomamos la decisión son importantes.
Perla, los perros son los animales más fieles. Conoceremos todos algún caso parecido al de tu poema. Yo ahora no tengo ningún animal de compañía, excepto un canario, pero si tuviera que tenerlo sin duda sería un perro pequeño o mediano, nunca metería un perro grande en un piso.
Besitos.
Martinico, la primera vez que yo fui a Holanda fue en el año 80. Recuerdo que me impresionó mucho el ambiente de libertad que yo veía y las cosas que nos contaban los guías. Amsterdam me encantó. Yo la veía una ciudad muy viva y muy tolerante. La Haya y Rotterdam no me atrajeron tanto, sobre todo La Haya, que la vi como una ciudad desierta y fría a pesar de ser verano. Entonces pensé que si alguna vez tenía que irme de España me gustaría irme a Holanda. Después he ido otras dos veces y ya no me ha entusiasmado tanto, y eso que siempre he ido en verano. No sé qué impresión me habría llevado si hubiera ido en invierno. Supongo que tristeza y frío, y las calles desiertas no me habrían gustado.
Comprendo a todas esas personas que se vienen al sur buscando el calor y el sol.
El tema de los cementerios sin tapias y en medio de las ciudades es bastante frecuente en esos países. Ellos los ven como jardines, pero para nosotros que tenemos otro concepto de la muerte, no dejan de ser cementerios.
Los motivos por los que nos movemos a algún lugar son los que consideramos importantes en ese momento. A lo mejor, con el paso del tiempo, cambiamos de opinión, pero en el momento que tomamos la decisión son importantes.
Perla, los perros son los animales más fieles. Conoceremos todos algún caso parecido al de tu poema. Yo ahora no tengo ningún animal de compañía, excepto un canario, pero si tuviera que tenerlo sin duda sería un perro pequeño o mediano, nunca metería un perro grande en un piso.
Besitos.