Con esa obsesión con la igualdad y los derechos femeninos, corréis el riesgo de transformaros en conjuradas paranoicas y maniáticas. Os asusta lo mismo estar detrás que a la derecha que a la izquierda del hombre y corréis el riesgo de perder el centro.
Hoy, para una mujer el simple gesto de llevar un vaso de agua a un hombre representa mucho más que un favor, es servilismo, sometimiento, desigualdad.
Vivís vigilando milimetricamente cualquier gesto aspaviento o arrumaco, como si fueseis la Santa Inquisición del feminismo
Si se os regalan una licuadora, os están mandando a la cocina, si os abren la puerta porque sois débiles, si no se os cuentan algo, es que no os dan vuestro lugar, si os lo cuentan todo porque os ponen en el rol de madre, si os preguntan ¿que vamos a comer?, os estad exigiendo la cena, si os piden un pantalón os tratan de criadas, lavanderas, esclavas..
Tenéis tanta necesidad de demostrar que sois iguales que los hombres, que al final caéis en vuestra propia trampa
Cada vez que le dais importancia a quien habré la puerta o quien paga la cena, estáis realzando la diferencia y probando que existe.
La igualdad llegara cuando os mentalicéis de que somos iguales se olvide el estereotipo y el mandato, ya que “toda acción tiene una reacción igual y opuesta”.
No consiste en tener que elegir nada, no tenéis que aborrecer el “rimmel” para ser inteligentes, o pedir la cena al “Telepizza” para ser modernas.
Podéis tener lo mejor de los dos mundos el Bizcocho casero y la Licenciatura, familia numerosa o dos solos.
Podéis elegir todo eso y eso es igualdad.
Decía Aristóteles, que en el termino medio esta el equilibrio o algo así.
Lo que ocurre en el tercer mundo es un problema distinto y por su puesto mas importante, por lo desgarrado y cruel que es.
Así lo aprendí yo!!
Rey Momo.
Hoy, para una mujer el simple gesto de llevar un vaso de agua a un hombre representa mucho más que un favor, es servilismo, sometimiento, desigualdad.
Vivís vigilando milimetricamente cualquier gesto aspaviento o arrumaco, como si fueseis la Santa Inquisición del feminismo
Si se os regalan una licuadora, os están mandando a la cocina, si os abren la puerta porque sois débiles, si no se os cuentan algo, es que no os dan vuestro lugar, si os lo cuentan todo porque os ponen en el rol de madre, si os preguntan ¿que vamos a comer?, os estad exigiendo la cena, si os piden un pantalón os tratan de criadas, lavanderas, esclavas..
Tenéis tanta necesidad de demostrar que sois iguales que los hombres, que al final caéis en vuestra propia trampa
Cada vez que le dais importancia a quien habré la puerta o quien paga la cena, estáis realzando la diferencia y probando que existe.
La igualdad llegara cuando os mentalicéis de que somos iguales se olvide el estereotipo y el mandato, ya que “toda acción tiene una reacción igual y opuesta”.
No consiste en tener que elegir nada, no tenéis que aborrecer el “rimmel” para ser inteligentes, o pedir la cena al “Telepizza” para ser modernas.
Podéis tener lo mejor de los dos mundos el Bizcocho casero y la Licenciatura, familia numerosa o dos solos.
Podéis elegir todo eso y eso es igualdad.
Decía Aristóteles, que en el termino medio esta el equilibrio o algo así.
Lo que ocurre en el tercer mundo es un problema distinto y por su puesto mas importante, por lo desgarrado y cruel que es.
Así lo aprendí yo!!
Rey Momo.