Y si vieres entre los cautivos a alguna mujer hermosa, ya la codiciares, y la tomares para ti por mujer, la meterás en tu casa: y ella rapará su cabeza, y cortará sus uñas, y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa; y llorará a su padre y a su madre un mes entero; y depués podrás llegarte a ella, y tú serás su marido, y ella será tu mujer.
Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillastes.
Deuteronomio 21:11-14.
Y si no te agradare, la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni la tratarás como esclava, por cuanto la humillastes.
Deuteronomio 21:11-14.