Todas las puestas de sol en Verano se parecen. Unas largas y calurosas tardes-noches.Solo cambia el estado de animo de las personas, y aún más en ferias.
Ayer en mis comentarios pasemos la tarde-noche de terraza en terraza y verbena, hoy os invito a dar un paseo por la feria.
Va cogida de la mano de su hijo, en su otra mano lleva el nieto más pequeño.Nunca imagino que ese paseo ya no lo daria con la persona que un buen dia se prometió amor eterno.
Para los niños es el dia más grande.Los ya no tan niños se ven mayores en la pista de autochoque, con sus miradas inocentes se miran y se admiran y ya empiezan a buscar a alguien de su agrado.
La churrera, una señorona mal peinada y sudorosa a consecuencia del calor que desprende el aceite.Mientras él.Su amrido no para de hacer cuentas, no sabe si mereció la pena estar en la feria. Más arriba un puesto de caramelos, su dueño un señor marroquí desdentado y feo le quiere meter por los ojos los caramelos a los niños.Frente a este señor un puesto de pollos, ya desde lejos se puede oler a pollos churrascados de estar toda la noche dando vueltas al calor del fuego.
Esta es la segunda noche de feria y la consumición de refrescos va en aumento en comparación con la noche anterior(la primera noche).
La noche está en su momento más algido, las luces estridentes de los puestos de los feriantes sumen a los niños en un placer e inquietud increible.
Hace ya rato que comenzo la disputa por los primeros palcos en la verbena.Las damas de honor ya están aposentadas en las primeras filas.La segunda noche ya un poco más relajadas y tranquilas las esposisimás ven pasar la muchedumbre sin inmutarse.Ellos ya tuvieron la noche anterior tal dosis de recreo para la vista que ya solo observan sin comentarios.
A la llegada y solo a la llegada a la verbena de sus Ilustrisimas, fue entonces y solo entonces cuando las esposisimás se pusieron tensas y con ganas de charanga.
Los saltos y euforia de la noche anterior ya perdieron fuerza.
No se que fue peor, si con unas copas de más o con unas copas de menos.Los músicos de saldo ya no sabían que hacer para que la gente mostrase el mismo interes que la noche anterior.
Martinico.
Ayer en mis comentarios pasemos la tarde-noche de terraza en terraza y verbena, hoy os invito a dar un paseo por la feria.
Va cogida de la mano de su hijo, en su otra mano lleva el nieto más pequeño.Nunca imagino que ese paseo ya no lo daria con la persona que un buen dia se prometió amor eterno.
Para los niños es el dia más grande.Los ya no tan niños se ven mayores en la pista de autochoque, con sus miradas inocentes se miran y se admiran y ya empiezan a buscar a alguien de su agrado.
La churrera, una señorona mal peinada y sudorosa a consecuencia del calor que desprende el aceite.Mientras él.Su amrido no para de hacer cuentas, no sabe si mereció la pena estar en la feria. Más arriba un puesto de caramelos, su dueño un señor marroquí desdentado y feo le quiere meter por los ojos los caramelos a los niños.Frente a este señor un puesto de pollos, ya desde lejos se puede oler a pollos churrascados de estar toda la noche dando vueltas al calor del fuego.
Esta es la segunda noche de feria y la consumición de refrescos va en aumento en comparación con la noche anterior(la primera noche).
La noche está en su momento más algido, las luces estridentes de los puestos de los feriantes sumen a los niños en un placer e inquietud increible.
Hace ya rato que comenzo la disputa por los primeros palcos en la verbena.Las damas de honor ya están aposentadas en las primeras filas.La segunda noche ya un poco más relajadas y tranquilas las esposisimás ven pasar la muchedumbre sin inmutarse.Ellos ya tuvieron la noche anterior tal dosis de recreo para la vista que ya solo observan sin comentarios.
A la llegada y solo a la llegada a la verbena de sus Ilustrisimas, fue entonces y solo entonces cuando las esposisimás se pusieron tensas y con ganas de charanga.
Los saltos y euforia de la noche anterior ya perdieron fuerza.
No se que fue peor, si con unas copas de más o con unas copas de menos.Los músicos de saldo ya no sabían que hacer para que la gente mostrase el mismo interes que la noche anterior.
Martinico.