HUESA: Rey, la semana pasada estuve en este lugar y es la...

Rey, la semana pasada estuve en este lugar y es la primera vez que he ido.Me lo he imaginado en Invierno.La verdad que en Verano es un sitio estupendo para el que le guste el Naturismo.
La Semana pasada estuve toda la semana por cuestión de la boda, pero es justo en Septiembre cuando me cojo dos semanas para estar por la zona con un grupo de amigos de fuera.
La verdad que me gusta el Verano, pero el Invierno me fascina y sobre todo esas tardes de lluvia, aunque por otra parte me gusta más los comentarios de cachondeo, esto es lo bueno de los foros, que cada uno expresamos nuestro estado de animo en cada momento, unas veces reimos y otras veces nos sumimos en la nostalgia.
Yo no entiendo porque se hacen esas bodas tan multitudinarias ¿no creo que sea por lo económico? pues algún que otro invitado no suele firmar el sobre, unos por echarlo vacio y alguno que otro para echar 15 euros (estoy generalizando, respecto a todas las bodas).Esa niña a las 5 de la tarde con el vestido de tercio-pelo en pleno Agosto y esos moños con los lazos rojo vivo, ahora comprendo que algunas aún con el paso de los años estan traumatizadas y ciertos colores y telas les produzcan nauseas.
Los camareros no dejan de mostrar su mejor sonrisa cuando ante ellos y en los pasillos de las mesas corretean una veintena de niños enloquecidos.La niña de los lazos rojos, tras entrar al banquete ya no la vi más con los lazos rojos, con las greñas al viento corría enloquecidamente.El otro niño con aquel traje de mayordomo de la época de Luis IV de Francia, con un fajin de color verde titanlux y tan calladito a las puertas de la Iglesia, una vez en el banquete parecía estar poseido por el mismo demonio, aquel bonito fajín ya lo lleva de medalla, los pantalones arrastras y la camisa sin un boton y en su manecita un langostino mientras corro endiabladamente.
La verdad que casi que me da un corte de digestión cuando escuche al Koala a la llegada de la tarta y al paso castrense de los camareros.No sabia si llorar o reir, casi que me da un ataque de ansiedad.
Desde la casa de la novia hasta la Iglesia lo hicimos a pie, fue todo tan bonito, el arroz venia por todas partes, una de aquellas señoras no dejaba de tirar arroz enloquecidamente a la cara a los haciamos el recorrido, intente decirle algo pero pense que no seria conveniente, pues estaba tan estresada tirando arroz que pense que me podia tirar una de las bolsas que aún le quedaban.Si, esas bolsas de arroz de kilo.
Un viejo Land-Rover partio la comitiva para dejarnos impregnado en los trajes ese olor a gasoy quemado.En la Iglesia coincidieron dos ceremonias, ya no sabia quien era quien, alguna que otra persona me preguntaba ¿que eres familia del novio o de la novia? y yo les respondia ¡señora, aque novia se refiere, pues en este momento hay dos!.
Martinico.