CALLE REAL:
Calle escarpada, tramos de piedra, tramos de asfalto.Sale del centro del pueblo para terminar a las puertas del Cortijo del tío Añadio.
Calle emblematica en otros tiempos.Era la calle principal, "la calle comercial", hoy solo es la sombra de lo que fue en otros tiempos.
Por su suelo de adoquines se han derramado lágrimas tras los féretros que conduce al viejo cementerio.Por esa misma calle han paseado sonrisas y llanto tras la novia de blanco.En la primavera ha sido adornada para los niños en su primera comunión.
Voces desgarradoras desde sus viejas ventanas en dias de Semana Santa y al paso de las velas bajo el frió y lluvioso Invierno.
Bar de los Serranos:En sus tiempos se celebraron grandes banquetes.Tienda bodega de las Maria-Antonia, nunca me olvidare de aquel papel de traza con el que envolvian los comestibles.Aquella vieja cooperativa y su olor a rancio, aquel olor a posos de aceite de años atrás.
La tienda de José Maria: tras sus escaparates de juguetes hemos pasado largas horas los niños en dias de Reyes.La antigua botica:siempre me lo pregunte y nunca supe lo que habría tras aquellos viejos frascos de las vitrinas de cristal, aquel crucifijo sobre un trozo de marmol, aquella cara seria y distante del boticario.Al principio de la calle se encontraban los comercios de Fernando y Molina:eran los primeros escaparates con maniquies, le daban a la calle un aire cosmopolita, siempre pense que recobrarían vida aquellos viejos maniquies traidos de la ciudad.El Banco de Juan Manuel Cortes:La primera vez que entre en un Banco, nunca comprendi el porque de dejar el dinero dentro.Tienda de Lola:la tienda de los hilos, siempre recordare aquellas frías tardes de invierno de la mano de mi tia para comprar hilos para mi madre.El viejo estanco y aquel Celtas cortos para mi padre, aquel viejo Señor que solo verme entrar ya sabia lo que queria.La libreria de la casiana: una señora agradable, pero siempre le tuve pánico entrar a su tienda, Septiembre, vuelta al colegio, vuelta a los tirones de orejas, vuelta a las pesadillas de la noche y pánico a la llegada del dia.Tienda la Paca:siempre la recordare sentada a la puerta de aquella pequeña tienda.La pescaderia de la Meyos (los Morantes)y aquellas brotolas, aún no se lo que son las brotolas.Mientras en Huesa no habia teléfonos:Carmen la de Estrella nos comunicaba con medio mundo, aquellas largas esperas Invernales, la llamada del familiar que en Suiza, Francia o Alemania estaba, siempre me fascino el trajin de cables que Carmen, madre y hermana manejaban.Miguel el de la Luz, un Señor grueso, siempre dispuesto para todo tipo de arreglos eléctricos.El Bar de Abranico y los relatos de la forma que aquel Señor perdio el brazo.En la misma plaza habia una vieja habitación la cual servía de estudio fotográfico en dias de comuniones.El viejo Ayuntamiento, frio y sobrio, aun hoy dia siento escalofrios recordarlo, aquellos viejos crucifijos acompañados de grandes cuadros del Generalisimo y de Primo de Rivera, aquel viejo General, siempre pense que odiaba a los niños o según que niños.
Mejor dejarlo todo aqui, pues me estoy dejando llevar por los sentimientos del momento y no quiero acabar en politica.Un saludo a todos.
Martinico.
Calle escarpada, tramos de piedra, tramos de asfalto.Sale del centro del pueblo para terminar a las puertas del Cortijo del tío Añadio.
Calle emblematica en otros tiempos.Era la calle principal, "la calle comercial", hoy solo es la sombra de lo que fue en otros tiempos.
Por su suelo de adoquines se han derramado lágrimas tras los féretros que conduce al viejo cementerio.Por esa misma calle han paseado sonrisas y llanto tras la novia de blanco.En la primavera ha sido adornada para los niños en su primera comunión.
Voces desgarradoras desde sus viejas ventanas en dias de Semana Santa y al paso de las velas bajo el frió y lluvioso Invierno.
Bar de los Serranos:En sus tiempos se celebraron grandes banquetes.Tienda bodega de las Maria-Antonia, nunca me olvidare de aquel papel de traza con el que envolvian los comestibles.Aquella vieja cooperativa y su olor a rancio, aquel olor a posos de aceite de años atrás.
La tienda de José Maria: tras sus escaparates de juguetes hemos pasado largas horas los niños en dias de Reyes.La antigua botica:siempre me lo pregunte y nunca supe lo que habría tras aquellos viejos frascos de las vitrinas de cristal, aquel crucifijo sobre un trozo de marmol, aquella cara seria y distante del boticario.Al principio de la calle se encontraban los comercios de Fernando y Molina:eran los primeros escaparates con maniquies, le daban a la calle un aire cosmopolita, siempre pense que recobrarían vida aquellos viejos maniquies traidos de la ciudad.El Banco de Juan Manuel Cortes:La primera vez que entre en un Banco, nunca comprendi el porque de dejar el dinero dentro.Tienda de Lola:la tienda de los hilos, siempre recordare aquellas frías tardes de invierno de la mano de mi tia para comprar hilos para mi madre.El viejo estanco y aquel Celtas cortos para mi padre, aquel viejo Señor que solo verme entrar ya sabia lo que queria.La libreria de la casiana: una señora agradable, pero siempre le tuve pánico entrar a su tienda, Septiembre, vuelta al colegio, vuelta a los tirones de orejas, vuelta a las pesadillas de la noche y pánico a la llegada del dia.Tienda la Paca:siempre la recordare sentada a la puerta de aquella pequeña tienda.La pescaderia de la Meyos (los Morantes)y aquellas brotolas, aún no se lo que son las brotolas.Mientras en Huesa no habia teléfonos:Carmen la de Estrella nos comunicaba con medio mundo, aquellas largas esperas Invernales, la llamada del familiar que en Suiza, Francia o Alemania estaba, siempre me fascino el trajin de cables que Carmen, madre y hermana manejaban.Miguel el de la Luz, un Señor grueso, siempre dispuesto para todo tipo de arreglos eléctricos.El Bar de Abranico y los relatos de la forma que aquel Señor perdio el brazo.En la misma plaza habia una vieja habitación la cual servía de estudio fotográfico en dias de comuniones.El viejo Ayuntamiento, frio y sobrio, aun hoy dia siento escalofrios recordarlo, aquellos viejos crucifijos acompañados de grandes cuadros del Generalisimo y de Primo de Rivera, aquel viejo General, siempre pense que odiaba a los niños o según que niños.
Mejor dejarlo todo aqui, pues me estoy dejando llevar por los sentimientos del momento y no quiero acabar en politica.Un saludo a todos.
Martinico.