HUESA: Pues imaginate Pedro pasear por esas mismas calles...

Pues imaginate Pedro pasear por esas mismas calles en Invierno, yo lo suelo hacer cuando voy a Huesa y ya no se pueden ver aquellas luces tras los cristales de las ventanas, aquellas familias inmersas en sus que haceres.
Aún en dias lluviosos de Invierno al pasar por la calle se podia oir una musica de discoteca al ritmo de las cana-leras del agua, cuando dejaba de llover, crios y muchachas en edad casadera salían a pasear o a comentar lo de la noche anterior en la discoteca.Aún ya siendo viejas las casas en aquel tiempo la gente, la gente joven le daba vida a aquellas viejas calles.
Hoy todo se ha quedado en un bonito recuerdo, un recuerdo que te hace sonreir y otras veces te desgarra el corazón.Aquel perro blanco junto al portal, aquel gato de color ceniza tan observador tras los cristales de las viejas ventanas, aquel incesante corretear de crios, todo se ha quedado en un mero recuerdo.Aquellas velas y voces desgarradoras que provenian de aquellas viejas ventanas al paso de las procesiones de Semana Santa, hoy enmudecidas en dias señalados.
Aún se las puede ver al anochecer con su riguroso color negro en el vestir, aun se las puede ver caminar a su cita diaria, aún bajo las frias y lluviosas noches de Invierno se las puede ver caminar con paso lento y pausado hacia la Iglesia.
Si esas zonas del pueblo se dedicasen a turismo rural, puede que los propietarios hiciesen algo por esas viejas casas, de lo contrario las veremos derrumbarse y con ellas nuestros recuerdos y pasado.
Martinico.