HUESA: Y ahora miro mi pueblo y pienso. Que triste es crecer!!...

Y ahora miro mi pueblo y pienso. Que triste es crecer!! porque no podré ser siempre niña en esos meses de verano con mis abuelos.

Recuerdo el salto respingón que daba de la cama para salir a respirar aire puro... Al grito en el cielo de mi abuela porque siempre iba descalza!! y que! si en mi ciudad no puedo hacerlo.


Todos los días eran iguales... Pero tan diferentes a la vez. Recuerdo el olor a lumbre en invierno y el canto de las chicharras en verano. La gente iba y venía, te paraban por las calles y te preguntaba de quien eres!! que risas nos daban cuando escuchabamos eso!! pues de mi padre y de mi madre, nunca llegué a comprender esa pregunta.

Todo eran risas, juegos, coqueteos, amores imposibles y los mejores... Los posibles. Recuerdo tantas cosas de esa época, recuerdo esas siestas calurosas sentados en un tranco jugando a las cartas siendo niños por el día e intentando crecer por las noches cuando buscabamos cada tarde esa mirada que nos tenía enamoradaos... Mojarnos de agua cada vez que pasabamos por la fuente...

Recuerdo cuando mis vecinos se sentaban al fresco y cuando mi abuelo me decía que si te escupía una salamarquesa se te caía el pelo... mira que me daban miedo y aún me dan... La luz de las farolas amarillentas, las fiestas de verano mis amigos. Que habrá sido de muchos que como yo, no sienten el amor por el pueblo, se casarían?? seran padres?? se acordarán de mi como me acuerdo yo??

Espero que como dices, nunca se derrumben esas casas viejas, porque con ellas, algo de nosotros tambien se derrumbaría...

Es triste que tantos recuerdos en el pasado y tan pocos en el presente, pero por lo menos podemos decir que nuestra infancia ha sido maravillosa, que hemos conocido la libertad que en la ciudad nunca hubieramos disfrutado y ójala nuestros niños puedan crecer en el mismo ambiente.

Un saludo para todos.