HUESA: LA INVISIBILIDAD DE LAS MUJERES ELSA LóPEZ Lo son....

LA INVISIBILIDAD DE LAS MUJERES
ELSA LóPEZ

Lo son. Unas veces más y otras, menos. Pero lo son:
Invisibles, transparentes. Están en escena y no se las
Ve. Presiden instituciones, congresos, departamentos
Sociales, y no se las ve. Pintan, escriben, componen,
Dirigen orquestas, crean arte, y no se las ve. Se
Silencian sus nombres o se las aparta del canon que es
Lo mismo que no ser.
Porque si no se las nombra, no son nada. Nadie duda
De que hubo escritoras espléndidas en todas las épocas
Dignas de ocupar un lugar destacado en las mejores
Enciclopedias o artistas dignas de tener colgadas sus
Obras en los mejores museos. Y si nadie lo duda, ¿por
Qué no están? ¿Quién ha borrado sus nombres de esas
Páginas? ¿Quién o quiénes han olvidado colocarlas en
El sitio que les corresponde?
Es necesario pronunciar esos nombres para que
Existan. Debemos escribir sus nombres por las
Paredes del mundo para reivindicarlas, para hacerlas
Visibles. Para darles la vida que no tuvieron.
Hay cosas que es mejor no nombrarlas para no
Hacerlas evidentes. Esa es la clave para entender el
Silencio creado alrededor de las mujeres. La
Visibilidad de una mujer está permitida siempre y
Cuando responda a los cánones que los hombres han
Creado. Ninguna mujer que tenga voz propia, que sea
Beligerante o emprendedora, es aceptada por la
Mayoría de las sociedades patriarcales. Y si una mujer
Así existe, se procura minimizarla, ridiculizarla,
Quitarla de en medio.
Ningún macho al uso consiente en ser dirigido,
Informado o puesto en su sitio por una mujer. No se
Cuestiona la autoridad cuando es un hombre quien
Manda. Se cuestiona cuando es una mujer. Una
Situación semejante crea en ellos tales conflictos de
Personalidad, tales esquizofrenias que, en cuanto te
Descuidas, te saltan a la yugular. Van a degüello.
En el momento que las mujeres aparecen en escena y actúan libremente,
Ellos comienzan a ponerse nerviosos y a desenvainar las espadas. Y
Ruedan cabezas. Las de ellas, claro. No hay otra explicación para tanta
Masacre. La creciente violencia contra las mujeres es una prueba que
Certifica lo que digo.
Cuando alguien opina que antes no ocurrían estas cosas siempre contesto
Lo mismo: si, si ocurrían, pero, o no se conocían, excepto que alguna se
Atreviese a mostrarlas, en cuyo caso sólo cabía esperar el desprecio y la
Marginación, o eran tan sumisas que “no daban motivos” para soluciones
Tan cruentas.
Porque ellos no soportan la voz, la discrepancia o la agresividad de
Quienes tradicionalmente estuvieron en silencio soportando
Humillaciones, palizas, o una amorosa indiferencia.
Hoy, en un día tan especial para nosotras, yo haría un ruego a tantos
Hombres que creen en una sociedad justa: que nos miren con los ojos de
La admiración y del asombro; que nos nombren, que nos designen por
Nuestro nombre y por lo que él significa. Que nos ayuden a construir una
Sociedad madura donde al anunciarse nuestra presencia, hombres y
Mujeres, por igual, se levanten de sus asientos con devoción y respeto.
No puedo pedir más. Ni menos.
8 de marzo de 2005
Artículo publicado en Ciudad de Mujeres, el Miércoles 3 de mayo de 2006

Dulcinea del Toboso.