HUESA: Relato. De fondo, la musica de Paul-Anka sonó una...

Relato.
De fondo, la musica de Paul-Anka sonó una y otra vez en aquella melancólica noche de Invierno.Fuera, un blanco manto cubre las calles de aquella vieja ciudad.
Sus miradas inexpresivas bajo aquellas luces de neón, no esperaban a nadie, nadie les esperaba.Era uno de Diciembre, el mes de las Navidades en un lejano lugar.Era un bar de barrio en el que los melancólicos desahogaban sus penas, la musica les hacia recordar otros momentos vividos.Sentado sobre un taburete tras la barra el camarero observa y charla con los alli presentes.
Blancas calles desiertas, sobre aquel manto blanco unas luces a lo lejos, el tranvía que me llevaría a ningún lugar.Sentado junto a una de las ventanas de aquel viejo tranvía observo aquellas blancas calles, el majestuoso palacio de Justicia.Ya se empieza a ver el bullicio de la gente, el ir y venir, en cada parada que se aproximaba al centro, la multitud se agolpaba, luces de neón, calles y avenidas que parecían el reflejo del dia.Vestidos de Papa-Noel saludan y sonrien, culturas de todos los confines de la tierra, Tras los cristales de aquellos viejos bares brindan una y otra vez.El palacio de la Reyna esta más iluminado que nunca, a su entrada unos señores con atuendos medievales hacen guardia, de fondo y ante aquel bullicio de gente la musica Navideña no cesa, para entrar en alguno de aquellos miles de locales, primero se a de llamar a la puerta, puertas de Roble, los porteros invitan a pasar y al mismo tiempo cuelga mi abrigo, tras una segunda puerta y una vez ya dentro un señor al piano a su lado una corista con el atuendo de primeros de siglo, lo mismo nos deslumbra con una de Maria-Calax que con otras tantas de primeros siglo de los viejos barrios Parisinos, aquellas de la época de Cabaret.Salgo y entro en un otro en el que los brindis son cón jarras de dos litros.Ya se empiezan a espaciar las calles y es entonces cuando empieza la fiesta de un Sábado.
Martinico.