Hola a todos,
Referente al tema de la Navidad creo que en cierto modo, y a través de los años, el espíritu navideño se ha ido distorsionando y enfocando cada vez más a promocionar el consumo de productos innecesarios a alto coste, que en muchos casos familias no pueden afrontar.
Somos una sociedad consumista.
Los padres se tendrán que pasar los próximos 6 meses pagando a plazos los últimos modelos de coches eléctricos, juegos de ordenador y teléfonos móviles, por nombrar algunos de los juguetes que van a tener que comprarles a sus hijos.
Eso sin contar la ropa que se van a comprar y las fiestas, siempre necesarias.
Supongo que todo será por el deseo de repartir “paz y felicidad”.
Martinico, los árboles de Navidad con todos sus adornos no es típico español. Fué originado en Centro Europa (de ahí que en los paises centronoreuropeos sea má común) y promocionado a gran escala, como todo lo que hacen, por nuestros aliados al otro lado del Atlántico, los EEUU ó United States of America para los tantos que tenéis más mundo corrido.
En los paises nórdicos , el árbol de Navidad, hoy por hoy es un gran negocio donde se plantan, talan y exportan árboles de todos los tamaños, haciendo algunos su agosto en pleno diciembre.
En USA Se adornaban esos gigantescos árboles por estas fechas, impresionando a los inmigrantes que lo interpretaban como señal de opulencia y prosperidad, y que tanto nos gustaban cuando lo veíamos en las películas.
Personalmente prefiero la escena del Belén por ser una tradición nuestra, y porque es más interesante y creativo darle vida a la escena del “nacimiento de Cristo” con ovejitas incluidas, pastores, río plateado, reyes magos ofreciendo sus regalo, pesebre y los siempre presentes buey y mula, sin olvidarnos a los protagonistas principales: la Virgen María, San José y por supuesto El Niño.
Sinceramente, no sé si la tradición era genuina o en nuestro pueblo, ante la dificultad de conseguir un árbol de tamaño y forma adecuada, sin tener problemas con la justicia, nos hacía decantarnos por el Belén.
De todos modos creo que a la mayoría nos gusta el colorido de las luces, guirnaldas y el sonido de los villancicos típicos de estas fechas, que hacen que se nos abra el corazón, llenándonos de nostalgia y deseos de estar con los seres queridos. Ah! Y de paso, para los que están fuera, hacerle una visita a la orza de la matanza.
Todo eso más los turrones, roscos, polvorones y buenos tragos de aguardiente es lo que hacen la Navidad lo que es.
Saludos a todos,
Hamlet.
Referente al tema de la Navidad creo que en cierto modo, y a través de los años, el espíritu navideño se ha ido distorsionando y enfocando cada vez más a promocionar el consumo de productos innecesarios a alto coste, que en muchos casos familias no pueden afrontar.
Somos una sociedad consumista.
Los padres se tendrán que pasar los próximos 6 meses pagando a plazos los últimos modelos de coches eléctricos, juegos de ordenador y teléfonos móviles, por nombrar algunos de los juguetes que van a tener que comprarles a sus hijos.
Eso sin contar la ropa que se van a comprar y las fiestas, siempre necesarias.
Supongo que todo será por el deseo de repartir “paz y felicidad”.
Martinico, los árboles de Navidad con todos sus adornos no es típico español. Fué originado en Centro Europa (de ahí que en los paises centronoreuropeos sea má común) y promocionado a gran escala, como todo lo que hacen, por nuestros aliados al otro lado del Atlántico, los EEUU ó United States of America para los tantos que tenéis más mundo corrido.
En los paises nórdicos , el árbol de Navidad, hoy por hoy es un gran negocio donde se plantan, talan y exportan árboles de todos los tamaños, haciendo algunos su agosto en pleno diciembre.
En USA Se adornaban esos gigantescos árboles por estas fechas, impresionando a los inmigrantes que lo interpretaban como señal de opulencia y prosperidad, y que tanto nos gustaban cuando lo veíamos en las películas.
Personalmente prefiero la escena del Belén por ser una tradición nuestra, y porque es más interesante y creativo darle vida a la escena del “nacimiento de Cristo” con ovejitas incluidas, pastores, río plateado, reyes magos ofreciendo sus regalo, pesebre y los siempre presentes buey y mula, sin olvidarnos a los protagonistas principales: la Virgen María, San José y por supuesto El Niño.
Sinceramente, no sé si la tradición era genuina o en nuestro pueblo, ante la dificultad de conseguir un árbol de tamaño y forma adecuada, sin tener problemas con la justicia, nos hacía decantarnos por el Belén.
De todos modos creo que a la mayoría nos gusta el colorido de las luces, guirnaldas y el sonido de los villancicos típicos de estas fechas, que hacen que se nos abra el corazón, llenándonos de nostalgia y deseos de estar con los seres queridos. Ah! Y de paso, para los que están fuera, hacerle una visita a la orza de la matanza.
Todo eso más los turrones, roscos, polvorones y buenos tragos de aguardiente es lo que hacen la Navidad lo que es.
Saludos a todos,
Hamlet.