HUESA: Noche buena de panderetas. Aun conservo mi vieja y...

Noche buena de panderetas.
Aun conservo mi vieja y pequeña pandereta, aunque nunca me gusto el sonido o ruido que hacia, a coro ya parecía otra cosa.recorriamos calles y callejones armando el máximo ruido posible, algún que otro cubo de agua intentaron echarnos por excedernos en las letras de villancicos, siempre iba con nosotros algún crio más mayor que ya se las sabia todas, todo era improvisado, y al final nos salia un popurrí de canciones no aptas para lo pequeños que eramos.
El cura del pueblo no queria ni vernos por la puerta de la Iglesia, creo que cuando nos oia un escalofrio le recorrería todo el cuerpo.
Mi madre me quito la pandereta y ya no la vi más hasta años más tarde, años más tarde que ya no mostraría interes por ella.Mi madre y abuela me dijeron:¡para hacer el gamberro vete y busca un latón y asi fue, nos vimos buscando latas para más tarde vernos buscados por calles y callejones por kiko.
Tajantemente prohibido nuestros villancicos y ruido por la calle principal del pueblo, por las demás calles lo haciamos por nuestra cuenta y riesgo.
Intentamos mezclarnos con otros grupos mejor organizados y al mismo tiempo civilizados, al final terminabamos dándonos panderetazos.Nuestro grupo de unos 30 crios eramos de las casas nuevas y nuestro instructor uno que nos sacaba en edad unos 5 años.Era tal el ruido y el cachondeo a nuestra corta edad que al final terminabamos cantando villancicos en las traseras del pueblo.
De la calle la Iglesia, calle Real y de otras partes más del pueblo se nos unían tambien unos piezas de cuidado, de improvisación en improvisación al final las letras eran más deleznables.
Martinico.