HUESA: No me deja escribir. Recuerdo que, por la falta de...

No me deja escribir.
Recuerdo que, por la falta de fiestas, en esos eventos nos encontrábamos todos. Todos jóvenes, todos con ganas de amar, y de amar mucho. Ellas, ellos, nuestros padres, nos dejan jugar, en la puerta, a aquellos juegos lúdicos e insinuosos que hacían que la otra persona supiera que uno estaba por ella. Juegos medievales, que aún nos arrastran el alma.