Buenas noches.
Martinico, el comentario sobre la permisividad de las faltas de ortografía, tenía un motivo fundamental. A mi me gusta este foro porque lo considero el de la gente sencilla, participamos personas que no tenemos por qué disponer de un alto nivel de formación gramatical ni falta que nos hace. Y tanto en la época en la que yo participaba, como ahora, siempre había algún “intelectual” corrigiendo la gramática de los demás, tratando casi siempre de humillar al otro o lamentando lo mal que se escribe en el foro. Si lo hacen contigo no importa, porque sé que tú sales airoso de todas; pero puede, que haya personas, a las que tal vez les cueste tomar la decisión de escribir algo, una vez que se decidan, si alguien critica sus faltas de ortografía, eso será suficiente para que nunca más participen. Y me da rabia, porque no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades de aprender, pero Sí tienen la oportunidad de participar en este foro como cualquiera, y no me gusta que ningún listo les robe esa posibilidad.
Por lo demás, no creas que tengo tantas horas de vuelo, tal vez eso sí, siempre he tratado de aprender y de sacar alguna enseñanza de cuantas cosas me han sucedido, fuesen buenas o malas. De cualquier modo agradezco tu elogio.
Alguien me pregunta que donde tengo el punto para vigilaros a todos. Podría pensarse que estoy en este lugar para vigilar..., pero no, la verdad es que no me interesa vigilar a nadie más que a mi mismo.
La Atalaya, como ya sabéis, es un torreón que está cerca de Tiscar y se la conoce como la torre del Infante Don Enrique. Es ahí donde resido, simbólicamente unas veces y otras no tanto. No soy virgo, gracias por el intento. Te diré que soy el más “travieso” de los signos zodiacales.
Hola Lukana, me alegra tener la posibilidad de dirigirme a ti pero lamento no conocer lo que te ocurrió. Por tu comentario, seguramente páginas atrás, todos intentaban saber cosas de ti. Bueno, la gente es curiosa ya sabes, les gusta saberlo todo de los demás, pero nunca intentan aprender algo de ellos mismos, que le vamos a hacer. Un beso.
Me voy a la cama, saludos a todos desde La Atalaya.
Martinico, el comentario sobre la permisividad de las faltas de ortografía, tenía un motivo fundamental. A mi me gusta este foro porque lo considero el de la gente sencilla, participamos personas que no tenemos por qué disponer de un alto nivel de formación gramatical ni falta que nos hace. Y tanto en la época en la que yo participaba, como ahora, siempre había algún “intelectual” corrigiendo la gramática de los demás, tratando casi siempre de humillar al otro o lamentando lo mal que se escribe en el foro. Si lo hacen contigo no importa, porque sé que tú sales airoso de todas; pero puede, que haya personas, a las que tal vez les cueste tomar la decisión de escribir algo, una vez que se decidan, si alguien critica sus faltas de ortografía, eso será suficiente para que nunca más participen. Y me da rabia, porque no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades de aprender, pero Sí tienen la oportunidad de participar en este foro como cualquiera, y no me gusta que ningún listo les robe esa posibilidad.
Por lo demás, no creas que tengo tantas horas de vuelo, tal vez eso sí, siempre he tratado de aprender y de sacar alguna enseñanza de cuantas cosas me han sucedido, fuesen buenas o malas. De cualquier modo agradezco tu elogio.
Alguien me pregunta que donde tengo el punto para vigilaros a todos. Podría pensarse que estoy en este lugar para vigilar..., pero no, la verdad es que no me interesa vigilar a nadie más que a mi mismo.
La Atalaya, como ya sabéis, es un torreón que está cerca de Tiscar y se la conoce como la torre del Infante Don Enrique. Es ahí donde resido, simbólicamente unas veces y otras no tanto. No soy virgo, gracias por el intento. Te diré que soy el más “travieso” de los signos zodiacales.
Hola Lukana, me alegra tener la posibilidad de dirigirme a ti pero lamento no conocer lo que te ocurrió. Por tu comentario, seguramente páginas atrás, todos intentaban saber cosas de ti. Bueno, la gente es curiosa ya sabes, les gusta saberlo todo de los demás, pero nunca intentan aprender algo de ellos mismos, que le vamos a hacer. Un beso.
Me voy a la cama, saludos a todos desde La Atalaya.