Martinico Martinico, si repasas mis intervenciones y las de Moli observarás que no reculo como dices. Te pongo como ejemplo.
Tú tienes algunas faltas de ortografía en tus comentarios, pero por lo que veo no perteneces a los de la mentalidad del "todo vale y a vivir que son tres días", con lo cual le doy a Moli la razón en el enfoque de sus comentarios y al mismo tiempo mantengo mi postura en cuanto a que cada cual escribe lo mejor que sabe y que no nos toca a los demás recriminarle por ello.
Me dirijo ahora a ti Moli. Te decía que me gustaba que tocases ese tema, ya que, si bien es responsabilidad de cada uno el formarse debidamente, también hay que decir, que esos jóvenes a los que aludes son el producto de varias cosas. De un nefasto Ministerio de Educación en este País durante muchos años, en el que cada formación política se permite modificar la enseñanza obligatoria a su antojo, sin ni siquiera consultar con quienes están en primera línea de fuego día a día y que son quienes verdaderamente conocen donde están las deficiencias y cuales son los puntos negros en los planes de enseñanza actuales y pasados. De una desidia absoluta por parte de muchos padres de estos jóvenes, quizás porque se pierden en este mundo de exigencias que no deja demasiado tiempo para la educación de los hijos, o porque sencillamente pasan. De una sociedad en la que Don Dinero es quien corta el bacalao. Tanto tienes tanto vales, es lo único que se entiende actualmente ya que, ni docentes, ni padres, ni por supuesto la televisión tienen la motivación suficiente para enseñar verdaderamente a esos jóvenes. Todos estamos demasiado ocupados en ganar dinero. Como somos tan progres, hemos pasado de ser padre a ser colega, hemos quitado la tarima sobre la que se situaba el educador y se la hemos puesto a los alumnos, que no dudan en darle dos bofetadas al profesor cada vez que este les exija un poco. Y si no lo hacen los alumnos ya están los padres para encargarse.
No me quiero extender pero son muchas las cosas que deberían cambiar, efectivamente la ortografía es anecdótica frente al verdadero problema de fondo. Gracias de nuevo por mencionarlo.
A la chica de las citas, me alegro de saber que estás ahí.
Un abrazo a todos desde La Atalaya.
Tú tienes algunas faltas de ortografía en tus comentarios, pero por lo que veo no perteneces a los de la mentalidad del "todo vale y a vivir que son tres días", con lo cual le doy a Moli la razón en el enfoque de sus comentarios y al mismo tiempo mantengo mi postura en cuanto a que cada cual escribe lo mejor que sabe y que no nos toca a los demás recriminarle por ello.
Me dirijo ahora a ti Moli. Te decía que me gustaba que tocases ese tema, ya que, si bien es responsabilidad de cada uno el formarse debidamente, también hay que decir, que esos jóvenes a los que aludes son el producto de varias cosas. De un nefasto Ministerio de Educación en este País durante muchos años, en el que cada formación política se permite modificar la enseñanza obligatoria a su antojo, sin ni siquiera consultar con quienes están en primera línea de fuego día a día y que son quienes verdaderamente conocen donde están las deficiencias y cuales son los puntos negros en los planes de enseñanza actuales y pasados. De una desidia absoluta por parte de muchos padres de estos jóvenes, quizás porque se pierden en este mundo de exigencias que no deja demasiado tiempo para la educación de los hijos, o porque sencillamente pasan. De una sociedad en la que Don Dinero es quien corta el bacalao. Tanto tienes tanto vales, es lo único que se entiende actualmente ya que, ni docentes, ni padres, ni por supuesto la televisión tienen la motivación suficiente para enseñar verdaderamente a esos jóvenes. Todos estamos demasiado ocupados en ganar dinero. Como somos tan progres, hemos pasado de ser padre a ser colega, hemos quitado la tarima sobre la que se situaba el educador y se la hemos puesto a los alumnos, que no dudan en darle dos bofetadas al profesor cada vez que este les exija un poco. Y si no lo hacen los alumnos ya están los padres para encargarse.
No me quiero extender pero son muchas las cosas que deberían cambiar, efectivamente la ortografía es anecdótica frente al verdadero problema de fondo. Gracias de nuevo por mencionarlo.
A la chica de las citas, me alegro de saber que estás ahí.
Un abrazo a todos desde La Atalaya.