HUESA: Había una vez... Para, parapá, parapá ...un-cir-co...

Había una vez... Para, parapá, parapá ...un-cir-co que alegraba siempre el corazón, la lará laráaa. No voy a contaros como y a manos de quien murió mi abuelo, las espadas ya están enterrás y la guerra ya terminó hace muuuchos años. Ahora prefiero ver las estrellas desde aquí arriba, la noche es hermosa y cubre a todos por igual.
Besémonos más a menudo por que eso sí nos lo podremos llevar para el camino.
Aquí en La Atalaya solo se oye el canto del cárabo.