Efectivamente no suelo abandonar, pero parece que, quien todo lo ve y todo lo puede en esta sartén de palomitas mensajeras, ha decidido que la historia de Sid y Nott concluya, al menos aquí, sin apenas haber visto amanecer. Por eso que no suelo rendirme, está a tu disposición en la dirección que ya conoces.
...desde esta Atalaya intento otear más allá de la niebla,
Caminos de algodón que conducen al abismo,
Azúcar y sal en la misma sandalia.
...desde esta Atalaya intento otear más allá de la niebla,
Caminos de algodón que conducen al abismo,
Azúcar y sal en la misma sandalia.