Había una vez un mendigo, pidiendo con un cartel: "soy ciego".
Pese a llevar bastante rato, no tenía más que apenas unas pocas monedas.
Entonces se le acercó un publicista, quien cogió el cartel, y escribió un mensaje diferente, tras lo cual, las monedas se amontonaban más y más...
Al día siguiente el ciego oyó acercarse de nuevo al publicista, y al reconocer sus pasos, el ciego le preguntó que era lo que había escrito.
"hoy es primavera, y yo no puedo verla".
Un beso a todos.
Ainhoa.
Pese a llevar bastante rato, no tenía más que apenas unas pocas monedas.
Entonces se le acercó un publicista, quien cogió el cartel, y escribió un mensaje diferente, tras lo cual, las monedas se amontonaban más y más...
Al día siguiente el ciego oyó acercarse de nuevo al publicista, y al reconocer sus pasos, el ciego le preguntó que era lo que había escrito.
"hoy es primavera, y yo no puedo verla".
Un beso a todos.
Ainhoa.