Y que mejor vida que esa, sin hacer nada, para arriba y para abajo, de bar en bar, sin preocuparte de la hora, de las prisas, del trabajo, del prestamo, del metro, del autobus. Dios esa vida es una maravilla. Por lo menos eso pienso ahora que estoy hasta arriba de trabajo y cuando mi mejor amigo es el reloj que me marca mi ritmo de vida.
Cuando voy a Belerda me quito el reloj, tiro el móvil (entre otras cosas porque allí no funcionan) salgo corriendo a ver a los amigos y fijate auq. No tenemos ni un bar para tomarnos una cerveza, nos conformamos con un trago de agua de la fuente jeje.
Yo cada dos meses tengo que bajar al pueblo no solo en verano. Mi cuerpo lo necesita.
Un saludo. Susana.
Cuando voy a Belerda me quito el reloj, tiro el móvil (entre otras cosas porque allí no funcionan) salgo corriendo a ver a los amigos y fijate auq. No tenemos ni un bar para tomarnos una cerveza, nos conformamos con un trago de agua de la fuente jeje.
Yo cada dos meses tengo que bajar al pueblo no solo en verano. Mi cuerpo lo necesita.
Un saludo. Susana.