¿ oyes las campanas ?. ¡ Si !. ¡ No creo que esta tarde valla nadie a misa ! con la noche de frió y lluvia que hace. ¿ vamos a cenar ?. ¡Come tú! yo no tengo ganas. ¡ Tienes que comer mujer y no pensar más!. ¡ Ya han pasado dos semanas desde que se fueron y a veces me parece oírles aún corretear por la casa. ¡ No llores mujer !ya mismo estarán aquí otra vez para las Navidades. ¿ estará lloviendo donde ellos viven ?.¡ No lo se ! ¿ tú crees que de aquí a unos años nos mandaran a un asilo. ¡No pienses más en esas cosas y vámonos a dormir!.¡ Cada día se me hace la casa mas grande, esta tan vacía sin ellos. ¡ Ha estado todo el día lloviendo !aún se puede oír como golpea el agua los cristales y el incesante tintineo de las cana-leras.¡ Duerme y descansa mujer !.
¿ Donde vas tan temprano ?. ¡ Voy a pillarte la vez para el medico!. ¿ Está aún lloviendo ? ¡ si !, mira, los críos bajo los paraguas no se les ve de lo pequeños que son.
Monotonía de lluvia tras los cristales, al viejo árbol del patio solo le quedan unas cuantas hojas en su copa. ¡ Silencio ! les dice el maestro a los niños, ¡ repasar la lección de ayer !.
En la sala de espera un incesante murmullo, una voz grave ¡ la siguiente ! ¿ que le pasa señora... ? ¡ los mismos dolores de siempre !.
Casi se puede chapotear al andar por su suelo, al fondo en un rincon de la barra y con sus manos temblorosas, nunca falta a su cita, cada mañana, apenas puede mantener su copa de anís entre sus manos, unas manos cansadas y maltratadas por el duro esfuerzo de su trabajo. ¿ Quieres una más ? ¡ no !, me voy a casa mi mujer aún no ha superado que los hijos estén fuera, cada dia que pasa esta más triste y sola.
¿ Que te ha dicho el medico ? ¡ que solo son achaques de la edad !.
Historias de un pueblo. Las personas mayores necesitan de nuestra ayuda.
Paco, CR, Lunera y Aire, un saludo.
Paco, otra vez sera lo de tomar unas copas, dale recuerdos a Carmen.
Martinico.
¿ Donde vas tan temprano ?. ¡ Voy a pillarte la vez para el medico!. ¿ Está aún lloviendo ? ¡ si !, mira, los críos bajo los paraguas no se les ve de lo pequeños que son.
Monotonía de lluvia tras los cristales, al viejo árbol del patio solo le quedan unas cuantas hojas en su copa. ¡ Silencio ! les dice el maestro a los niños, ¡ repasar la lección de ayer !.
En la sala de espera un incesante murmullo, una voz grave ¡ la siguiente ! ¿ que le pasa señora... ? ¡ los mismos dolores de siempre !.
Casi se puede chapotear al andar por su suelo, al fondo en un rincon de la barra y con sus manos temblorosas, nunca falta a su cita, cada mañana, apenas puede mantener su copa de anís entre sus manos, unas manos cansadas y maltratadas por el duro esfuerzo de su trabajo. ¿ Quieres una más ? ¡ no !, me voy a casa mi mujer aún no ha superado que los hijos estén fuera, cada dia que pasa esta más triste y sola.
¿ Que te ha dicho el medico ? ¡ que solo son achaques de la edad !.
Historias de un pueblo. Las personas mayores necesitan de nuestra ayuda.
Paco, CR, Lunera y Aire, un saludo.
Paco, otra vez sera lo de tomar unas copas, dale recuerdos a Carmen.
Martinico.