Trini, lo de mi madre y la tuya es de risa, ¡vaya dos interpretes!.
Hace unos dias llame a mi madre y me dice: ¡pues la verdad que ya no se si era amarillo, verde o blanco el final de la contraseña. Se quedo en ¡Y!, ¡Y!, ¡Y ya no me acuerdo del color me dice mi madre.
Lo que yo digo para llevarlas a las dos a las Naciones Unidas de interpretes. Cuando tu madre llego a la mia ni me imagino el color que le diría y luego a mi madre la llame a los tres dias pues imaginate tambien (les ha pasao a los dos el caso la manteca).
Martinico.
Hace unos dias llame a mi madre y me dice: ¡pues la verdad que ya no se si era amarillo, verde o blanco el final de la contraseña. Se quedo en ¡Y!, ¡Y!, ¡Y ya no me acuerdo del color me dice mi madre.
Lo que yo digo para llevarlas a las dos a las Naciones Unidas de interpretes. Cuando tu madre llego a la mia ni me imagino el color que le diría y luego a mi madre la llame a los tres dias pues imaginate tambien (les ha pasao a los dos el caso la manteca).
Martinico.