Una persona que ostenta un cargo público como en este caso es el de la alcaldía de un
pueblo, nunca jamás debe inmiscuirse en una disputa entre ciudadanos del pueblo al que representa y jamás debe tomar partido por ninguno de los implicados.
Nunca debe mezclar temas personales con los profesionales.
Y siempre, siempre, siempre debe mostrar la mayor objetividad e imparcialidad posible, más aún en su caso señora alcaldesa, porque como ya comenté, todos sabemos como ha alcanzado esta posición (de
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