Ana Mari, un saludo muy cordial para ti tambien.
Jarras, un saludo de tu abuela y tia, pues esta tarde ha habido en
Huesa tormenta y ellas estaban con mi padre y mi madre en la lumbre.
Las
casas nuevas ya no son lo que eran, aquel ir y venir de personas a todas horas se quedo en un recuerdo, ahora parece una
calle fantasmal, ahora un silencio sepulcral recorre las
calles.Tantos y tantos recuerdos.
Aquellas Semanas
Santas, los primeros que oíamos el tambor de Domingo el Brujo eramos nosotros los
... (ver texto completo)