Veladas junto a la
cruz de hierro forjado, secretos e ilusiones bajo la vieja cruz, y la atenta mirada de la Luna llena.Junto al quicio de la vieja
puerta, y sentados sobre sus pequeña silla de aneas, ven pasar la
noche, ven pasar el tiempo, a sus pies no deja de merodear, aquel viejo gato gris.
De fondo, unos grillos le dan a la velada el sentimiento veraniego, de la vieja
ventana y junto a la vieja puerta, el olor a albahaca y jazmin paz y tranquilidad una noche cualquiera de primeros de Junio.
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