Estoy con Juanillo con lo del chiste de la república. Que nos importa al pueblo quien nos mangonea, si al fín y al cabo son todos iguales, los mismos perros con diferentes collares. Que me importa a mi darle de comer a un presidente o a un rey, si ninguno de ellos se preocupa de si yo como o no tengo para comer. A ver si acabamos ya con tanta tontería de colorines, que esto parece un cuento para niños chicos. Yo no soy roja, ni blanca, ni gualda, ni de color violeta. Me importa un bledo quien dirija ... (ver texto completo)
¡joder con la comparación!
pero al fin y al cabo es lo que somos: ovejitas domesticadas, y si se nos ocurre balar, pues nos mandan a los antidisturbios y palos que te crió.
pero al fin y al cabo es lo que somos: ovejitas domesticadas, y si se nos ocurre balar, pues nos mandan a los antidisturbios y palos que te crió.