Apreciado Carlos, ¡Cómo no nos vamos a acordar de ti y de toda tu familia, sobre todo de tu padre, que gozó de prestigio en el pueblo dentro de su complicada profesión!. Te enviamos un saludo para tierras de Jaén y nos gustaría verte por Villarrodrigo este verano en la certeza de que tu tambien habrás cambiado y estarás hecho ya un "tio". Un abrazo serrano.