Dado que tú no puedes venir, yo no me siento capacitado para organizar nada, todo cambiaría con un "SI", por eso me es tan fácil hacer como la oposición, prometo lo que no se puede cumplir y así, no falló, siempre me tendréis en candelero, ¡hijoputilla el niño!.
esa palabrilla, la de la despedida, está también reconocida por la RAE.