FUENSANTA DE MARTOS: Al alma en gracia que sigue murmurándome el SIEMPRE...

Al alma en gracia que sigue murmurándome el SIEMPRE de la amistad entre los visillos del silencio:

Parco es el desconsuelo, locuaz el anhelo.
Abocado a tu lecho arribas a mí.
Remanecen imágenes que terminan cristalizadas en la distancia.
Alado, en la linde de sinceridad sonríes.
Momentos difíciles tuvieron un desenlace rápido.
Allí donde me abrazaste por última vez para siempre marchartes.
Negando tu fugaz desaparición asomó el delirio.
óbito, natural descanso de la vida, hicieron desasosiego en mi ánima.
Lealtad incondicional te ofrezco, perdonado, sueña el ángel mudo.
ósculo de entrega a las rosas siniestras de tu pequeño palacio.

Gratitud desmedida a mi familia, Antonio (Cebolla)y "Mariché", Roberto y Cani, "Revi" y Lola, Francis y Raquel, Jose y Lourdes, Carlos (el carnicero), por su entrega mientras yo sobrevolaba, sobrio, el oscuro vórtice del abismo del abandono. Así mismo, trono de supremacía para Fuensanta. La belleza y la ternura dejó de ser abstracción cuando uniste tu corazón al mío y amparastes tales conceptos. Desearía que tu nombre permaneciese en eterna refulgencia.

Un parpadeo de placer y renuencia para aquéllos que, día a día, sin vida propia, trataban de olisquear como alimañas en mi intimidad, los que no quisieron transparentar el fluir de mis torrentes, se limitaron a escuchar el curso y compusieron rumores hirientes; la que quiso ver alineación en mi apasonamiento.