Como veo que el personal está muy atareado y yo ya he venido de la misa, y como hoy no tengo que hacer de comer, mientras llega la hora de irnos para la celebración, me he dicho que le voy a dedicar a la Morenita esta canción que hemos cantado en las comuniones para la Virgen; yo además por la letra, también se la dedico a las madres, que el día de las madres es todos los días, jeje:
Cuantas veces siendo niño te recé
con mis besos te decía que te amaba;
poco a poco, con el tiempo, alejándome de tí,
por caminos que se alejan me perdí
*Hoy he vuelto madre a recordar
cuantas cosas dije ante tu altar
y al rezarte, puedo comprender,
que una madre no se cansa de esperar.
Al regreso me encendías una luz,
sonriendo desde lejos me esperabas;
en la mesa la comida aún caliente y el mantel
y tu abrazo en mi alegría de volver.
*Hoy he vuelto madre a recordar
cuantas cosas dije ante tu altar
y al rezarte, puedo comprender,
que una madre no se cansa de esperar.
Aunque el hijo se alejara del hogar,
una madre siempre espera su regreso
que regalo más hermoso que a los hijos da el Señor,
y a su madre el milagro de su amor.
*Hoy he vuelto madre a recordar
cuantas cosas dije ante tu altar
y al rezarte, puedo comprender,
que una madre no se cansa de esperar.
Ale, me voy que ya me están esperando, que tengáis buen día, nosotros haremos lo propio, jejeje.
Cuantas veces siendo niño te recé
con mis besos te decía que te amaba;
poco a poco, con el tiempo, alejándome de tí,
por caminos que se alejan me perdí
*Hoy he vuelto madre a recordar
cuantas cosas dije ante tu altar
y al rezarte, puedo comprender,
que una madre no se cansa de esperar.
Al regreso me encendías una luz,
sonriendo desde lejos me esperabas;
en la mesa la comida aún caliente y el mantel
y tu abrazo en mi alegría de volver.
*Hoy he vuelto madre a recordar
cuantas cosas dije ante tu altar
y al rezarte, puedo comprender,
que una madre no se cansa de esperar.
Aunque el hijo se alejara del hogar,
una madre siempre espera su regreso
que regalo más hermoso que a los hijos da el Señor,
y a su madre el milagro de su amor.
*Hoy he vuelto madre a recordar
cuantas cosas dije ante tu altar
y al rezarte, puedo comprender,
que una madre no se cansa de esperar.
Ale, me voy que ya me están esperando, que tengáis buen día, nosotros haremos lo propio, jejeje.