Como no me hay bastante espacio en el tema de conversación... además quería poner "El Santo.... y demás ausentes".
Como sé que hay por ahí más de "un@" comiéndose las uñas esperando las crónicas... ahora que tengo un hueco... y como dice Trini, que tengo más coraje que un torero.... ¡ahí voy... ¡al ruedo!:
La verdad es que no se por donde empezar; fue un día intenso y tiene mucho que contar y no se si tendré la capacidad para resumirlo.
Creo que todos tuvimos mucho coraje para estar allí... pero lo de Pilar, su Pepe y mi amiga Primi sí que tiene mérito: sin conocer a nadie y con lo que caía... allí estaban, dispuestos a conocernos a todos.
Dicho esto, empiezo: Cuando conseguimos entrar nos vamos derechos a buscar sitio, puesto que no veía a ningún forero y no sabía cuántos podríamos ser... cogemos tres mesas largas (por si se habían animado alguno más, jejeje) Ni os imaginais el trabajito que costó mantener los sitios, pero pasa el tiempo y allí no asomaba nadie. LLamamos a Francis (que me acordé que tenía su teléfono) y ya se puso "al loro" y llamó al resto del rebaño... los cuales fueron llegando chorreaillos, (a Custodio el mecánico no lo vimos) y yo no paraba de acordarme de Mjob que no asomaba por ningún lado y pensábamos que nos había dejado tirados, ella que era ahora la que había tomado la responsabilidad de organizarnos a todos (menos mal que tuvo excusa; José estaba en cama con fiebre; la verdad es que mejor que no la hubiera tenido).
Los embutidos y queso, la olla podría, el tocinillo y carne guisados y los dulces típicos de Frailes, todo buenísimo... pero ni os imaginais cómo caía el agua.
Trini, el esperado encuentro con Isabelita... te puedes imaginar; cuando le dí el abrazo no sabía que tenía el encargo de darle uno de tu parte, pero fue lo suficiente largo, para que fuera de parte de las dos (me supo a gloria).
A quien yo creía que no conocía era a MIguel Arenas; y resulta que habíamos compartido una barbacoa con ellos en casa de la prima de mi marido hace algún tiempo. El coraje y la fuerza de voluntad de Miguel es el que hay que tener...
También conocimos a Merce Minitas.
Después de la comida decidimos hacer una visita al enfermo y así lo hicimos... ¡Qué malica cara tenía el pobre...!
Después nos fuimos a casa de mi hermana y terminamos de rematar la jornada.
Lo mejor: sentirme como siempre en familia... y con Pilar y su Pepe como si los conociérmos de toda la vida; es increible, pero es así; lo mismo con Isabelita y con Miguel... A mí esta amistad que tenemos en el foro, me sorprende y me maravilla.
Por supuesto que nos acordamos de todos los ausentes, y de alguna manera estábais allí todos con nosotros, pero como dice Trini, sin engordar ni un gramo, jeje.
¡Qué os puedo decir...! ¡Que esta no quite otra,!
Esta ha sido mi crónica del día, pero espero que cada uno cuente la suya... y de camino nos hartamos de leer (si todos hacen como yo, jeje).
Como siempre... ¡GRACIAS AMIGOS POR EL DÍA TAN ESTUPENDO!
Como sé que hay por ahí más de "un@" comiéndose las uñas esperando las crónicas... ahora que tengo un hueco... y como dice Trini, que tengo más coraje que un torero.... ¡ahí voy... ¡al ruedo!:
La verdad es que no se por donde empezar; fue un día intenso y tiene mucho que contar y no se si tendré la capacidad para resumirlo.
Creo que todos tuvimos mucho coraje para estar allí... pero lo de Pilar, su Pepe y mi amiga Primi sí que tiene mérito: sin conocer a nadie y con lo que caía... allí estaban, dispuestos a conocernos a todos.
Dicho esto, empiezo: Cuando conseguimos entrar nos vamos derechos a buscar sitio, puesto que no veía a ningún forero y no sabía cuántos podríamos ser... cogemos tres mesas largas (por si se habían animado alguno más, jejeje) Ni os imaginais el trabajito que costó mantener los sitios, pero pasa el tiempo y allí no asomaba nadie. LLamamos a Francis (que me acordé que tenía su teléfono) y ya se puso "al loro" y llamó al resto del rebaño... los cuales fueron llegando chorreaillos, (a Custodio el mecánico no lo vimos) y yo no paraba de acordarme de Mjob que no asomaba por ningún lado y pensábamos que nos había dejado tirados, ella que era ahora la que había tomado la responsabilidad de organizarnos a todos (menos mal que tuvo excusa; José estaba en cama con fiebre; la verdad es que mejor que no la hubiera tenido).
Los embutidos y queso, la olla podría, el tocinillo y carne guisados y los dulces típicos de Frailes, todo buenísimo... pero ni os imaginais cómo caía el agua.
Trini, el esperado encuentro con Isabelita... te puedes imaginar; cuando le dí el abrazo no sabía que tenía el encargo de darle uno de tu parte, pero fue lo suficiente largo, para que fuera de parte de las dos (me supo a gloria).
A quien yo creía que no conocía era a MIguel Arenas; y resulta que habíamos compartido una barbacoa con ellos en casa de la prima de mi marido hace algún tiempo. El coraje y la fuerza de voluntad de Miguel es el que hay que tener...
También conocimos a Merce Minitas.
Después de la comida decidimos hacer una visita al enfermo y así lo hicimos... ¡Qué malica cara tenía el pobre...!
Después nos fuimos a casa de mi hermana y terminamos de rematar la jornada.
Lo mejor: sentirme como siempre en familia... y con Pilar y su Pepe como si los conociérmos de toda la vida; es increible, pero es así; lo mismo con Isabelita y con Miguel... A mí esta amistad que tenemos en el foro, me sorprende y me maravilla.
Por supuesto que nos acordamos de todos los ausentes, y de alguna manera estábais allí todos con nosotros, pero como dice Trini, sin engordar ni un gramo, jeje.
¡Qué os puedo decir...! ¡Que esta no quite otra,!
Esta ha sido mi crónica del día, pero espero que cada uno cuente la suya... y de camino nos hartamos de leer (si todos hacen como yo, jeje).
Como siempre... ¡GRACIAS AMIGOS POR EL DÍA TAN ESTUPENDO!