Trini, te perdonamos que no estés el domingo; pero sabes que cuando vengas por
Frailes, no te puedes ir sin hacernos una visita. Nos acordaremos de los que no esteis fisicamente, aunque si en nuestras mentes.
¡Anímate y cuéntanos cosas, que eres un
pozo de sabiduría!
Un beso para tí y los tuyos.