En mi juventud disfrute encontrando los molinillos de Benjamin, en cuaquier acequia encontrabas esas pequeñas obras de arte y este hombre jamás se metia con nadie, era una persona muy especial y veias que vivia en otro mundo.
Benjamín era sumamente educado y correcto en el trato, sobretodo con los chiquillos. Siempre tenía una palabra amable, a pesar de que hablaba muy poco y muy bajito.
Su voz era casi de adolescente. Era muy tímido pero muy sociable. Personas como él no tendrían que morirse nunca.
La gente, cuando pronunciaba su nombre, decían... Jazmínnn.
Su voz era casi de adolescente. Era muy tímido pero muy sociable. Personas como él no tendrían que morirse nunca.
La gente, cuando pronunciaba su nombre, decían... Jazmínnn.