"Llamando por teléfono para informarme de una oferta de trabajo vista en el periódico sobre animadora (sociocultural, pensé yo) para un
hotel, me empiezan a preguntar sobre mi edad, cuánto mido, mi peso...
Después me preguntan si tengo experiencia laboral y le digo que sí pero que ha sido sin contrato (carcajada al otro lado del teléfono), me dice que antes de ‘contratarme’ necesita verme, que él no contrata a cualquiera, que tiene un prestigio...
Finalmente me pregunta en qué turno estaría
... (ver texto completo)