Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo.
La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia.
La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.
Si éste fuera un mundo perfecto no escribiríamos novelas ni haríamos películas. Lo viviríamos, a través del amor de los demás.
Procurando lo mejor estropeamos a menudo lo que está bien.
Buenos días foreros. as... ¡Feliz Miércoles!
Buenas noches Antonia. felices sueños, hasta mañana. un abrazo.
Buenas noches Sensi hasta mañana si dios quiere, un abrazo.
Buenas noches Antonia. felices sueños, hasta mañana. un abrazo.
La vida es como un libro. Algunos amigos están ahí en una página, otros en un capítulo.. pero los reales para toda la historia.
Que tu Felicidad no dependa:
Del Tiempo porque cambia.
Ni del Dinero porque se acaba.
Ni de las Emociones porque te traicionan.
Ni de las Personas porque somos imperfectos.
Cuando siembras amor y gratitud, la vida florece en colores que jamás imaginas.
Buenas noches Antonia. feliz descanso y felices sueños un abrazo. Antonia has visto el teléfono que te mandé ayer de la nuera de tu primo Pepe.
Buenas noches Sensi, si que lo he visto la llamare, gracias prenda, siempre dispuesta ayudarnos a todos, que descanses un abrazo.
Buenas noches Antonia. feliz descanso y felices sueños un abrazo. Antonia has visto el teléfono que te mandé ayer de la nuera de tu primo Pepe.
Había una vez un niño llamado Tomás.
Tomás era inteligente, divertido y lleno de ideas...
pero había algo que siempre le costaba:
ser ordenado.
Su mochila era un lío.
Su cuarto parecía un tornado de juguetes y ropa.
Sus tareas siempre estaban arrugadas, perdidas, o escondidas entre sus cosas.
Cada vez que necesitaba algo, no lo encontraba.
Cada vez que quería hacer algo rápido, tardaba mucho buscando.
Y eso lo hacía sentir cansado, enojado y frustrado.
Un día, perdió un cuaderno muy importante.
Era el cuaderno donde había escrito un cuento para un concurso.
Buscó por todas partes: debajo de la cama, entre los juguetes, detrás de las sillas...
pero el cuaderno no aparecía.
Con lágrimas en los ojos, le dijo a su mamá:
—He perdido mi cuento.
Su mamá lo miró con cariño y le dijo:
—Eso te pasa, hijo, por ser tan desordenado.
Y luego, sonriendo, agregó:
—El orden no es solo para que todo se vea bonito.
Es para que tus sueños no se pierdan entre el desorden.
Recuerda siempre: cada cosa en su sitio, y un sitio para cada cosa.
Ese día, Tomás decidió cambiar.
Empezó a guardar sus lápices en su caja.
Sus libros en su estante.
Sus juguetes en sus cajas.
Y algo mágico pasó:
Encontraba todo rápido.
Terminaba sus tareas mejor.
Tenía más tiempo para jugar.
Y se sentía tranquilo y feliz.
Con el tiempo, Tomás ganó concursos, armó proyectos, creó cosas nuevas...
porque su mente estaba igual que su cuarto:
en orden.
Ser ordenado no solo te ayuda a encontrar tus cosas...
te ayuda a encontrar tus sueños más rápido.
Cuando todo está en su lugar, tu vida también encuentra su mejor camino. ... (ver texto completo)
Si encomiendas a un hombre más de lo que puede hacer, lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer, no hará nada.